La vida de Ultraman no es fácil
29 de agosto del 2009 | Comente aquí | Niños |
Mi hija tiene una gran afinidad por
Ultraman, especialmente los ocho hermanos (Ultraman, Ultra Siete, Jack, Gaia, Mebius, Ace, Dyna, Tiga). Gracias a ella hija he aprendido que, a pesar de todos sus poderes, no es fácil ser Ultraman.
Cuando jugamos con sus muñecos de los hermanos ultra, hay una clara rutina. Aparecen algunos monstruos muy decididos a destruir Tokio y después de allí todo lo que les quede en el camino. Los ultras pelean, son golpeados y reciben descargas de algún tipo de rayo. Aunque casi son vapuleados, al final se sobreponen y unen esfuerzos para derrotar a los monstruos del día.
Uno pensaría que finalizada la pelea, los hermanos ultra podrían descansar, quizás tomarse su merecida siesta. Para su mala suerte, no es así. Luego de pelear tienen que ir al kínder, leer y pintar. Luego de las clases van a jugar al parque antes de regresar a casa para cenar. Terminada la cena, durante la cual usualmente se recuerdan la importancia de comer pescado, vegetales y tomarse la sopa para mantenerse fuertes y valientes, se divierten con algún juguete por un rato, aunque pronto tiene que guardarlos porque deben tener sus cosas en orden antes de bañarse todos juntos en la tina.
En la bañera, los hermanos discuten las labores del día, especialmente lo difícil que fueron las peleas con los monstruos. Curiosamente, durante esta discusión todos se agradecen mutuamente y se reparten cumplidos por haberse ayudado durante le batalla, la cual indudablemente habría sido imposible de ganar sin trabajar en equipo.
Cuando termina el baño entre todos preparan la cama y discuten la importancia de acostarse temprano y descansar lo suficiente porque el día siguiente traerá nuevas batallas, más estudio y posiblemente alguna situación imprevista. Deciden el orden en el que van a acostar y se duermen tomados de la mano.
No es fácil ser Ultraman.
